Proyecto de interiorismo en local situado en la planta baja de un edificio señorial, con elementos existentes destacados como los arcos y el forjado de vigas de madera, fibras y marés. Se adapta el local para notaría, redistribuyéndolo con mamparas divisorias con la intención de aprovechar al máximo el espacio existente tal y como está, sin tener que realizar obras. Potenciando una recepción de entrada atractiva y actual.



